Buscador

Traductor

Martina Gusmán vive un “sueño hecho realidad” en el Festival de Cannes

La actriz y productora argentina Martina Gusmán, protagonista de filmes de Pablo Trapero como “Leonera” y “Carancho”, está viviendo “un sueño hecho realidad” en su papel como miembro del jurado oficial de la competencia del 64to. Festival de Cine de Cannes, donde comparte sus opiniones con Robert De Niro y Olivier Assayas, entre otras estrellas mundiales.


"Para mí esto es como un sueño. Primero fue como un estado de shock, no podía creerlo", afirmó la joven actriz, quien recordó que todo comenzó cuando el director artístico del certamen francés, Thierry Frémaux, le pidió a Trapero -su marido y socio artístico- su teléfono personal para llamarla y ofrecerle ser parte del jurado de la selección oficial de este año.

Muy sonriente y entusiasmada, Gusmán llegó junto al director de “Carancho” -que el año pasado compitió aquí en la sección oficial Un Certain Regard- al stand que el cine argentino posee en la Village International Riviera y respondió a las preguntas de Télam en la arena, junto al mar, con una imponente vista panorámica de la ciudad de Cannes, la avenida Croisette y sus lujosos hoteles, como telón de fondo.

“Nosotros ya teníamos una historia de participaciones variadas en el Festival, ya que habíamos traído varios proyectos y luego competimos en la sección oficial con `Leonera´ y el año pasado volvimos acá con `Carancho´. Yo creo que ese fue uno de los motivos que llevaron a Frémaux a elegirme como jurado este año”, opinó.

Sin embargo, Gusmán -cuya primera visita a Cannes fue en 2001, acompañando la presentación de “El bonaerense”, la película de su marido que ella produjo- reconoció que “fue una sorpresa muy grande y, si bien ya estoy aquí trabajando a diario con mis compañeros, para mi es algo casi surrealista”.

Si bien se está codeando con grandes estrellas del cine mundial como el actor estadounidense Robert De Niro, la actriz Uma Thurman, el actor británico Jude Law, el cineasta francés Olivier Assayas y su colega chino Johnnie To, la actriz señaló que se siente “muy cómoda”, ya que todos ellos tienen con ella un trato cordial y amigable.

“Estaba muy nerviosa con el encuentro, debido a que admiro profundamente tanto a De Niro como a Assayas y a Johnnie To. Todos mis compañeros en el jurado son personas muy famosas y talentosas.

Y lentamente me fui tranquilizando, cuando descubrí que De Niro es una persona cálida, informal y hasta un poco tímida”, confió la actriz.

En relación a su responsabilidad como jurado, Gusmán destacó que “cada persona tiene su propia sensibilidad, su forma de pensar, sus sentimientos y emociones. Lo que yo intento en este nuevo desafío es ser una espectadora más, sumergirme en cada película, ver qué es lo que quiere proponerme cada director y perderme en la trama”.

Y agregó: “A mí la palabra `juzgar´ no me gusta porque siento que emito un juicio, que estoy diciendo si algo está bien o mal. Lo que quiero es simplemente manifestar cuál es el cine que me gusta de esta selección plagada de grandes películas y directores”.

“Para mi es una posibilidad de aprendizaje enorme, más allá de toda la responsabilidad que esto implica”, dijo la intérprete, quien antes de arribar a Cannes se ocupó de estudiar la historia de cada uno de los directores que están en competencia oficial, viendo sus películas anteriores y “tratando de entender su experiencia previa”.

A pesar de haberse desempeñado como productora durante los últimos diez años, desde que fundó Matanza Cine junto a su marido, Gusmán es esencialmente una actriz cada vez más solicitada: acaba de filmar “Una bala para el Che”, de la uruguaya Gabriela Guillermo, y protagonizó “La vida nueva”, una película de Santiago Palavecino donde actúa junto a Germán Palacios y el escritor Alan Pauls.

En relación a este último filme, cuyo director también la acompaña en estas jornadas en Cannes, Gusmán aseguró que “la experiencia con Santiago fue alucinante. Me tocó interpretar el papel de una profesora de piano que está pasando por un momento muy crítico con su pareja y se entera que el amor de su vida está por volver al pueblo en el que vive. Es algo que le revoluciona su presente”.

También filmó un cortometraje junto a Trapero en su estancia en el reciente Festival de Cine de Rapa Nui, en la Isla de Pascua, donde incluso realizaron tomas submarinas, pero todo ese material estaba dentro de una computador que se perdió por estos días en Cannes, y aún no sabe si podrán recuperarlo.

Gusmán, que además volverá a actuar bajo las órdenes de Trapero haciendo “un pequeño papel” en su próxima película, estudió Artes Aplicadas en la Universidad de Buenos Aires y cursó estudios de arte dramático con Carlos Gandolfo antes de volcarse por completo al cine.

Por Paulo Pécora, enviado especial.
 
Fuente: Télam.

Seguir CGCWebRadioArgentina por Correo Electrónico