Cumplen 50 años los cronopios de Cortázar

"Historias de cronopios y de famas", precursor del microrelato, cumple 50 años y conserva todo su poder fabulador. Ayer, en el Centro de Arte Moderno de Madrid, se celebró un homenaje presidido por su viuda, Aurora Bernárdez.

HISTORIAS... Es uno de los libros que mejor muestra hasta qué punto Cortázar podía prescindir de los géneros.

Entre las instrucciones que daba Julio Cortázar en Historias de cronopios y de famas, había textos que enseñaban a llorar, a subir una escalera. A darle cuerda a un reloj. Decía Cortázar: “No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj”.

Ese libro, que fue precursor del microrelato (publicado por Minotauro), cumple 50 años y conserva todo su poder fabulador. Y es el hilo conductor del homenaje a Cortázar que se celebró ayer en el Centro de Arte Moderno, en Madrid, presidido por su viuda, Aurora Bernárdez. En la presentación del libro Mundo Cronopio, con ilustraciones de la artista italiana Judith Lange, Bernárdez dijo que Cortázar escribía estas historias “cuando se le ocurría, no como una novela que se empieza y termina”. 

“Julio nunca se puso a escribir ‘los cronopios’. Era algo circunstancial. El iba al correo, por ejemplo, y le salía una historieta cómica, según se le iba ocurriendo. Después, con todo eso se armó el libro”, recordó Bernárdez, quien también es albacea del escritor.

Historias de cronopios y de famas es uno de los libros que mejor muestra hasta qué punto Cortázar “podía prescindir de los géneros. Escribe y basta”, dijo la especialista y profesora de la Universidad de Roma La Sapienza, Rosalba Campra. “Sus libros encierran un modo nuevo de acercarnos a las cosas y por eso uno queda enganchado, se contagia y empieza a encontrar elementos cortazarianos en aquello que ve”, comentó Campra. Y agregó: “Los ‘cronopios’ son despreocupados, poéticos pero también pueden ser crueles, hacer canalladas por diversión, y en los ‘famas’ uno podría ver a la gente más encasillada, menos tierna”.

Del homenaje a Cortázar, además de Bernárdez y Campra, participaron expertos en su obra, como Julio Ortega, miembro de la Cátedra Julio Cortázar de la universidad mexicana de Guadalajara.

Fuente: Ñ Revista de Cultura / Foto: Web.

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