El sorprendente show de Mauricio Dayub

El entrerriano se luce en “Toc-Toc”, una “comedia psiquiátrica” que integra la cartelara porteña.

Dayub interpreta a un obsesivo extremo. 

El paranaense Mauricio Dayub cumple un papel descollante dentro de un elenco notable en "Toc-toc", la comedia "psiquiátrica" de Laurent Baffie en versión de Jorge Schussheim que Lía Jelín dirige en Multiteatro de Buenos Aires.

La pieza del autor francés tiene actuaciones de Daniel Casablanca, Gimena Riestra, María Fiorentino, Melina Petriella, Diego Gentile y Jorgelina Vera y su título se refiere a los TOC "Trastornos Obsesivo-Compulsivos" que sufren los personajes.

Casablanca es un taxista que no puede dejar de hacer números y calcular frente a cualquier estímulo y Riestra interpreta a una empleada de un laboratorio que se lava las manos cada dos por tres e higieniza cada cosa que toca.

Fiorentino interpreta a una santurrona que vive entre rezos y advocaciones a la divinidad, Gentile un motociclista aterrorizado por pisar rayas en el piso y Petriella una casi púber que repite exactamente cada párrafo.

Pero el extremo mayor es el obsesivo que interpreta Dayub, imposibilitado de dejar de mezclar palabrotas y gestos obscenos en cualquier diálogo, seguro de que su dolorosa disfuncionalidad no tiene cura, aunque el personaje tendrá sus vueltas.

Los seis acuden al consultorio de un reputado psiquiatra pero el profesional se encuentra varado en algún aeropuerto –según la secretaria, a cargo de Jorgelina Vera– y ellos, a regañadientes, entrarán sin saberlo en una inesperada sesión psicodramática.
 
Algunas de esas irregularidades de conducta pueden anidar en cualquiera sentado en la platea (aunque la trama no ahonda en motivaciones personales o familiares), e inevitablemente la risa brota a raudales.

Gran parte del mérito lo tiene el texto de Baffie (París, 1958) adaptado por Jorge Schussheim, en un trabajo que es modelo para prósperos importadores de obras exitosas, que aprovecha expresiones locales sin hacerlas colisionar con lo que se supone es el original.

Comedia inteligente que no esconde su interés comercial, "Toc-toc" presenta un grupo de personajes de una clase media reconocible en cualquier parte -educación media, cero interés por lo social- y lo sirve a través de un elenco inmejorable.

"El humor siempre se construye sobre el dolor ajeno o propio –dice Schussheim en el programa de mano–. Esa combinación es la esencia del chiste. Cuando el dolor no existe o es liviano, el humor es barato. Pero cuando el sufrimiento es intenso, como en esta comedia (que no es tragedia), adquiere una dimensión superior".
 
Además del desempeño de Dayub, a caballo del esperpento, Fiorentino tiene sus momentos de bravura a puro oficio y sensibilidad y Gentile sorprende por su frescura, aunque por razones entendibles –es estrella en sus unipersonales– Riestra funciona a media máquina.

Quien está algo separado del resto, por estilo y enfoque, es el "Macoco" Casablanca, sin que eso desmerezca su trabajo. En cambio, Petriella es capaz, a base de encanto y talento, de levantar una criatura que al principio no parecía muy asible.

Éxito previsible en la temporada que comienza, tiene la marca en el orillo del talento de Lía Jelín, que en los 70 dirigió "El gran soñador", con Leonor Galindo y Héctor Malamud, y más cerca en el tiempo "Monólogos de la vagina" y "Confesiones de mujeres de 30".

"Toc-toc" se muestra en Multiteatro (Corrientes 1283, Buenos Aires) de miércoles a viernes a las 21.30, sábados a las 21 y 23.15 y domingos a las 20.30.

Fuente: Agencia de Noticias Télam/Diario Uno de Entre Ríos.
Foto: Archivo Diario UNO/Juan Ignacio Pereira.

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