“Tener una doble vida sería un infierno”

Protagoniza junto a Graciela Borges "Viudas", que se estrena el jueves, y donde interpreta a la amante de un hombre casado. Dice que es posible amar a dos personas pero que no le pasó. 


Se acomoda en el sillón de un bonito hotel céntrico mientras una maquilladora le da los últimos retoques a su cara. Tiene una gran taza de café negro apoyada en la mesita ratona, sonríe y, como si de una sesión de terapia se tratara, bromea: “Acá atiendo a mis pacientes.”

Valeria Bertuccelli establece un código de humor rápidamente. Ya lo había hecho un rato antes en la conferencia de prensa, cuando se presentó la película Viudas y se divirtió chicaneando a Martín Bossi por su debut en el cine, en complicidad con Graciela Borges y el director Marcos Carnevale. Ahora repite el tono. “Nunca me propongo ser graciosa”, dirá más adelante pero es ese humor, ácido, rápido e instintivo el que la caracteriza y la diferencia, y del que impregna a sus personajes, que muchas veces atraviesan situaciones trágicas, pero que la actriz tiñe de esa sordidez liberadora de la comicidad.

En Viudas, la actriz interpreta a Adela, la joven amante de un hombre que muere repentinamente y quien conoce en esa desoladora situación a Elena (Borges) la mujer de su amante. Entre el lógico rechazo, la empatía y la forzosa solidaridad impuesta por una situación común de desorden emocional, los personajes transitan los vaivenes de su relación, en este film dirigido por Marcos Carnevale que se estrena el jueves y cuenta, además, con las actuaciones de Martín Bossi y Rita Cortese.
  
¿Como fue el acercamiento a este personaje? ¿Que te despertó cuando leíste el guión?

–Me pareció un personaje difícil. El guión tiene algo que cuando lo leés parece una comedia, pero imaginando el personaje sentí que tenía algo mucho más dramático, que estaba muy al borde. Podía terminar siendo cómico, pero para mí la mejor manera de hacerlo era que sea lo más real posible. Tiene algo cómico, es un delirio la situación, pero yo necesitaba hacerlo en serio. Se me tornaba dramático y estaba desesperada porque pensaba que tal vez esperaban algo gracioso y yo la estaba pasando mal. Pero, por otro lado, a mí me gusta mucho el humor, y me gusta hacer humor y nunca lo hago buscado. Nunca me propongo ser graciosa, así sea una comedia. 

Tu personaje, en medio del drama, por momentos roza lo patético… 

–Sí, por eso lo primero que me pasó fue darme cuenta de que había escenas que podían ser muy buenas pero que era un personaje difícil. Y después ya esa dificultad se me transformó en un desafío y me entusiasmó. Aunque el rodaje fue súper relajado, fue complicado el durante. Había días que tenía escenas que no sabía cómo iba a resolver que requerían que esté muy sacada y no entendía qué se veía de eso. Era un “lo hago y después veo que se ve”. Hice unos piletazos tremendos, de tirarme y ver después.

Si bien es una situación moralmente cuestionable, la película parece no tomar partido. ¿Cuál fue tu relación con Adela? ¿La juzgaste de alguna manera, para bien o para mal?

–No, y me parece que fue una decisión, algo que fuimos viendo entre todos. Nos pasaba algo que sucede cada vez más que es ver una película y decir “esto no puede ser”, y después en la vida real ves cosas que parecen de película. Acá nos pasaba que si nos poníamos a juzgar a los personajes no se sostenía la historia, quedás paralizado, no vas para ningún lado. Porque era tal delirio de la situación que lo mejor era dejarla, no juzgarla, hacer y ver lo que ocurre. Todo podía ser y a la vez no, hubiéramos vuelto siempre al mismo punto. 

Borges definió el film como una historia de sentimientos, para Carnevale se trata de la aceptación a partir del amor ¿Cuál es, para vos, el tema de la película?

–Para mí es lo insoportable del amor, lo insoportable de entender que la persona que amás está enamorada de vos pero también de otra persona. Porque este no era un tipo que la cagaba a su mujer, sino que tenía una relación paralela, estaba enamorado. Y a mi personaje también le hubiera encantado ser la única. Él no es que no podía dejar a su mujer porque no podía decírselo sino que era alguien a quien amaba. Y a uno no le entra en la cabeza y pensás que cómo puede ser que ame a dos personas. Hay partes del amor que son inentendibles.   
  
¿Creés que es posible amar a dos personas?

–Creo que es posible. A mí no me pasó pero veo gente a la que le pasa. Cuando estás filmando sobre un tema siempre te empiezan a llegar historias de ese tipo, de dobles vidas. Para mí sería como un infierno. Con una vida ya me alcanza, pero ocurre.

Poco se sabe de Adela, en Viudas. Es joven, estudia periodismo en la facultad pero falta mucho y avanza poco, da los informes del tránsito en una radio, vive en un PH alquilado por su amante en el barrio chino y poco más. Ahora está sola y su único consuelo es acercarse a la otra viuda para compartir el duelo. Bertuccelli remarca que para trabajar sus papeles ella no interpreta, sino siente. No representa, es.


¿Cómo fue, entonces, la construcción de esta joven, con tan pocos elementos de su pasado?

–Sobre todo al principio de la película, cuando ella llega a la casa y apoya el bolso y se la ve totalmente desequilibrada, intenté despojarme de todo, como si fuera una persona que sabés que va a la heladera, y sólo eso. Que no tuviera ningún pensamiento sobre el futuro, que esté sólo observando, casi como un niño. Y que no tuviera ninguna reflexión sobre el pasado tampoco. Está simplemente ahí y de golpe le pasa físicamente que se desmaya, que está aterrada y no sabe dar un paso. Tenía mucho la idea de que era como un animalito. Por eso podía entablar una charla con Justina (la mucama travesti de la casa de Borges que interpreta Bossi). Alguien le habla y ella escucha, responde. Puede ir al cuarto, volver, irse, matarse, ir a estudiar, es alguien que está realmente muy perdido en la vida y yo creo que incluso estaba así con él, con su pareja. Alguien que está muy loco de antes pero que tiene una relación que le hace muy bien. Está feliz porque está enamorada pero no quiere decir que esté bien. Estaba desequilibrada pero con alguien que le hacía un ancla importante. 

¿Cómo fue establecer el contrapunto con Borges? Personas y personajes muy fuertes, ambas…

–Yo nunca había trabajado con ella. Siempre nos veíamos, charlábamos y teníamos muchas ganas de trabajar juntas y nos pasó que vimos que teníamos modos muy parecidos. Graciela es como de conectar muy fuerte. Si arranca la escena y por algo no se produjo la conexión, la corta y arranca de nuevo. No es alguien muy sesudo, de venir con un trabajo muy pensado, no es de esos actores que intelectualizan mucho el trabajo, al contrario. Si logra conectar bien, y si no queda amargada. Yo en eso también tengo algo parecido, más de trabajar con la intuición que con la cabeza

Protagonizás el clip de “Paisaje” que canta tu marido, Vicentico, y forma parte de la banda de sonido de la película ¿Cómo surgió esta idea?

–Se le ocurrió a Graciela, no fue idea mía, es más yo le dije a Gabi que no sintiera que tenía que decir que sí por mí. Marcos también quería esa canción y se le ocurrió que haga una versión y fue así de simple. Gabriel nos pasó a visitar, le ofrecieron si la quería hacer y aceptó. De verdad que es una canción que a él y a mí nos gusta mucho, así que estuvo bueno, si no me hacía la boluda…

Valeria lanza una carcajada cómplice y nadie se atrevería a dudar de que es así, de que si algo tiene en común con Adela es que, con astucia y pensada ingenuidad, puede disuadir hasta al ser más impensado.

 

Mira el trailer de "Viudas" dirigida por Marcos Carnevale.


 
Video:YouTube/Canal de AlephCine. 

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