El recuerdo de Fontanarrosa a cuatro años de su muerte

El 19 de julio de 2008 fallecía por una enfermedad neurológica a los 62 años. “El Negro”, como lo llamaban sus amigos, dejó una reguera de cuentos, historias y reflexiones características por su particular genio y humor. Mirá los videos y recordalo vos también.


"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: 'Me cagué de risa con tu libro'", Roberto Fontanarrosa.

Nació en 1944 en la ciudad santafesina de Rosario. Su carrera comenzó como dibujante humorístico, destacándose rápidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos.

Estas cualidades hicieron que fuera un prolífico escritor y dibujante. Entre sus personajes más conocidos están el matón Boogie El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyra (con su perro Mendieta).

Su fama trascendió las fronteras de Argentina. Por ejemplo, Boogie empezó a publicarse en un diario de Colombia y luego fue difundido muchos años por el semanario mexicano Proceso.

Si había algo que lo caracterizaba era su condición de futbolero y como buen rosarino desde muy pequeño hinchó por uno de los cuadros locales: Rosario Central. Fue el deporte, tema principal de varias de sus obras. Por ejemplo, el cuento "19 de diciembre de 1971" se convirtió en un clásico de la literatura futbolística nacional.

En este video, el Negro realiza una reflexión parcial sobre las diferencias entre los seguidores de Rosario Central y los de Newell's Old Boys. 


Durante sus últimas décadas de vida, se lo podía encontrar tomándose un café en sus ratos libres en el bar rosarino El Cairo (ubicado en la esquina de Santa Fe y Sarmiento), sentado a la metafórica “mesa de los galanes”, escenario de muchos de sus mejores cuentos.

Fue expositor en el III Congreso de la Lengua Española que se desarrolló en su ciudad natal, el 20 de noviembre de 2004. Su alocución no fue de lo más convencional y se tituló "Sobre las malas palabras".  


Otro de sus discursos memorables, tuvo lugar en el 26 de abril de 2006 cuando el Senado le entregó la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento, en reconocimiento a su vasta trayectoria y aportes a la cultura argentina. La distinción fue para él una especie de ironía de la vida... 


A cuatro años de su muerte, el genio y el humor de su persona se mantienen vivos en su obra que continúa vigente gracias a sus lectores apasionados, colegas y su querida ciudad de Rosario. La memoria colectiva siempre tendrá un lugarcito para este grande de la cultura argentina. 

Fuente: ElArgentino.Com Videos: YouTube.

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