Les Luthiers hace “¡Chist!”

El grupo humorístico-musical Les Luthiers presenta desde este fin de semana "¡Chist!", una antología de sus espectáculos, en el Gran Rex, mientras que dos de sus integrantes, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich, esperan el estreno del filme "Mi primera boda", de Ariel Winograd, donde desarrollaron un cómico dúo.


Como ya es tradición, el estreno del nuevo espectáculo del conjunto se realizó desde mediados de mayo en el Auditorio Fundación, de Rosario, con miles de espectadores que se rieron con “Mastropiero que nunca” o “La Comisión”, la historia de los dos políticos inescrupulosos que modifican el Himno Nacional para su conveniencia.

El público también aprobó la vigencia de cuadros como el de la “Educación Sexual Moderna” impartida por un coro de monjes y “La Redención del Vampiro”, todos asumidos por el prestigioso combo que integran Carlos López Puccio, Carlos Núñez Cortés, Daniel Rabinovich, Jorge Maronna y Marcos Mundstock.

“La antología acontece cada tanto y es un evento muy gratificante, porque uno elige lo mejor de los últimos años y la gente agradece ese trabajo de selección”, señaló Mundstock en diálogo con Télam.

En el mismo sentido, el artista consideró que de esos recortes “salen unos espectáculos fabulosos, como por ejemplo lo fueron `Grandes Hitos` o `Las obras de ayer` y para nosotros es un placer hacerlo”.

Rabinovich, por su parte, apuntó a Télam que “cada tres o cuatro estrenos intercalamos un `greatest hits` que surge de compilaciones que aparecen después de la discusión, el intercambio de opiniones y la pelea interna”.

Consultados acerca del balance que hacen del anterior espectáculo “Lutherapia”, Mundstock resaltó que “la despedida de `Lutherapia` en enero en el Gran Rex fue fantástica y es algo que nunca habíamos hecho”.

“Para nosotros -se explayó- es una bendición seguir laburando en casa, en un teatro ideal como el Rex y con la convocatoria que tuvo, algo que es como para replantearnos el calendario e incluir a Buenos Aires dentro de nuestra agenda de verano”.

Del pasado al presente, Rabinovich aportó que “’Lutherapia’ todavía no se estrenó en España -durante este año allá iremos con `Los Premios Mastropiero`- así que por suerte y como amo ese espectáculo, creo que el show tiene tres o cuatro años más de vida en las giras españolas”.

Los dos intérpretes se refirieron a su participación en "Mi primera boda", película protagonizada por Natalia Oreiro y Daniel Hendler que hace foco en el día de casamiento entre Adrián (Hendler) y Leonora (Orebro), cuando él comete un pequeño error que pretende ocultar a su novia para evitar problemas, pero termina complicando las cosas -¿Cómo vivieron la inédita situación de haber compartido por primera vez en una película? -Mundstock: Lo vivimos entusiasmados porque nos encantó el libro y supongo que resultará una comedia brillante y efectiva.

Diría que para nosotros fue encontrar un nuevo lugar para seguir jugando a lo que sabemos jugar.

Si bien entre ambos y aún adentro de Les Luthiers tenemos nuestra especie de “kiosco” a partir de los diálogos entre dos personajes que son Ramírez y Murena, acá el director cuenta otra historia y tuvimos que tener cuidado para no arruinársela.

En la historia de Winograd nos tocó hacer a un rabino y a un cura católico que estamos en viaje hacia una boda.

-Rabinovich: el desafío fue no hacer un luthier con “moñito” y eso fue muy interesante. Yo sobre los casamientos tengo una buena opinión, tengo un casamiento y soy la excepción en mi grupo de amigos, pero en esa fiesta hubo el mismo quilombo que hay en el guión de “Mi primera boda”, una infinidad de inconvenientes y anécdotas para contar.

En definitiva, los que se divierten en una boda son todos menos los novios, que no pueden ni mamarse.

-¿Fue complicado en este caso adaptarse al contexto cinematográfico previsto?
R: No fue difícil adaptarnos al mundo de cine, pero lo que hay que tener para entrar en cine es mucha paciencia, saber esperar, es muy complicada cada toma pues requiere muchísimas cosas y mucha gente. Para el actor es muy importante tener firme el guión para poder estar concentrado en el momento de la toma.

-M: Con el mundo del cine me llevo bien y para mí es una especie de “aventura extramatrimonial” que tiene otro formato y que, por ello, impone otras reglas y otra exposición.

Hacer cine implica, tanto para Daniel como para mí, la posibilidad de hacer una visita a un lugar que a lo mejor hubiera sido nuestra casa de no existir Les Luthiers. (Télam)

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