Zoë Kravitz, linaje sexy para X Men

La hija actriz de Lenny tiene 22 años y un historial de papeles problemáticos; conocela.


En solo cuatro años de actuación, Zoë Kravitz ha interpretado a una prostituta adolescente (en La extraña que hay en ti, junto a Jodie Foster), a una víctima de abusos físicos (en Yelling to the Sky, con Gabourey Sidibe) y a una adicta al apoyo psicológico (en El mejor, con Carey Mulligan). 

Es una filmografía tan desoladora que sorprende un poco cuando Kravitz, de 22 años, llama desde un salón de té que se caracteriza por su onda relajada y se pone a hablar con vehemencia de su amor por Anchorman, la comedia protagonizada por Will Ferrell sobre un absurdo reportero televisivo, y hasta se pone a citar de memoria la antológica escena del diálogo de la lámpara ("Do you really love the lamp..."). 

Después dice que su actor preferido de todos los tiempos es Gene Wilder.

"Está muy subestimado", se queja Zoë, hija de Lenny Kravitz y de la actriz Lisa Bonet. 

"Willy Wonka es un personaje muy complejo; se merecía un Oscar por esa actuación", dice en referencia a la versión de 1971 dirigida por Mel Stuart.

¿Por qué le dan tantos papeles de jóvenes problemáticas? 

"Nunca me puse a pensar al respecto. Pero sí sé que no me gustan los papeles rosas".

Quizá le toquen esos papeles por esa onda rockera que tiene, con sus tatuajes y su pelito desmechado (para su cumpleaños se hicieron el mismo tatuaje con su papá, y es la líder de una banda punky llamada Elevator Fight). 

Zoë, que se crió con su mamá en Los Angeles luego del divorcio de sus padres, y se mudó a Nueva York con su papá en su adolescencia, quería ser actriz desde su más tierna infancia. 

"Armaba obras de teatro en el living de mis abuelos, les cobraba a ellos y a sus amigos un dólar la entrada", recuerda. 

"Re moishe, ¿no?" (Es mitad judía, y se considera una judía laica).

Podrá vérsela en los cines en junio, interpretando su papel más notorio hasta la fecha: la insegura mosca humana mutante Angel Salvadore, en X-Men: First Class. 

"No fui una nerd de los comics cuando era chica, pero era una tremenda nerd del teatro", cuenta.  

"Lo cual es igual de grave".

Por Jonah Weiner


Fuente: Rolling Stone Argentina
Video: YouTube/Canal de ClevverMovies.

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