Personajes en la red

“El elegido”. En cuentas de Twitter y en blogs, son las criaturas de ficción quienes se relacionan con sus seguidores.
Que la ficción saltó de la pantalla de TV a la de la web no es novedad, pero sí que son los personajes los que ahora abren el juego a través de Twitter: El elegido (Telefe) inauguró la tendencia de que sus intrincadas criaturas usen Twitter como un confesionario, suelten mediante él sus pesares y hasta adelanten jugosas partes de la trama. Así, Verónica San Martín (Leticia Bredice) insulta a su infiel marido Andrés Bilbao (Pablo Echarri) por las redes sociales, y Mariana Estévez (Paola Krum) comparte la adrenalina de “lo prohibido” con Andrés, a través de su blog oficial.
La cuenta @telefeelelegido (al momento con más de 6 mil seguidores) sigue el mismo mecanismo que otras ficciones, pero lo curioso pasa por el juego más complejo que abrió la producción: varios personajes tienen su cuenta oficial y ofrecen parlamentos fuera de libreto. Resulta pintoresco leer a la desequilibrada Verónica (@SanMartinVero) adelantando su embarazo o buscando la complicidad del público. “La conozco, es la amante. Lo sé. Y la voy a matar, la voy a matar. Sépanlo”, anticipa a sus “cibersecuaces”. A lo que inmediatamente ellos responden cuestiones del estilo “Mmm, no creo, es la protagonista”, “Empastillate, loca”, “Ya sabemos que quedás embarazada, genia. Andrés se tiene que quedar con vos, te bancamos”. El sueño de cantarle las 40 al personaje. 

Martín Seefeld, actor y productor del ciclo junto a Echarri, trata de desmenuzar el fenómeno: “Esto surgió como algo espontáneo y es maravilloso. El público ya comparte un código. Si hasta es ya popular el grito autoritario de ¡Armenia! de Verónica”, cuenta. “La gente está entusiasmada con personajes tan ricos y eso nos honra. Estamos felices porque después de dos años de gestación pudimos plasmar el sueño que nació en una mesa de café. Hoy hay miles de seguidores y en la web ellos encuentran un modo de acercarse más ”.

Greta Saenz, la abogada que oculta su homosexualidad (Mónica Antonópulos), es otra de las que permiten un contacto con el espectador (@GretaSaenz). “Secretos. Todos llevamos secretos. Yo guardo muchos, que nunca revelaré. Son un arma de doble filo”, se despacha. “Si guardás, nadie tiene que saber que tenés un secreto, ahora ya no es secreto”, le responde un fan ofuscado. Y se suma al círculo de personajes twitteros Lucía de Planes (María Carámbula), que ofrece frases pintorescas: “Mi marido no me toca y yo no quiero separarme. Cuando descubra mi pasado me va a dejar él. Tengo miedo”, admite. Los fans también abren sus propias cuentas con el nombre de los personajes y hablan como si fueran ellos. 

Mariana (Krum) prefiere el contacto vía blog ( http://elelegido.telefe.com/secciones/blog-mariana ). Reflexiva y romántica, vuelca sus sentimientos en su bitácora, cita a Alfonsina Storni y Virginia Woolf, y es posible, entonces, conocer más de su psicología. “Enojada, con mucha bronca. Pero este blog me ayuda a descargarme, me libero de malas ondas, de cosas negativas, de ondas que causan malas vibraciones”, se lee. Y explora más allá de lo que puede verse en los capítulos: “No sé si las infidelidades se disfrutan más pero tienen un sabor único. Las prohibiciones son tentadoras, sabrosas. Creo que ahora siento el verdadero sabor de las esas cosas no debidas”. 

Hoy, las redes sociales extienden la ficción, la desmenuzan y le encuentran un nuevo costado. Si el pacto con el espectador está dado desde la creencia -el creer algo un rato que se sabe, es mentira-, esta tendencia de Internet en todas sus formas dentro de la historia, refuerza aquel juego. El espectador, más que nunca, participante.

Por Marina Zucchi mzucchi@clarin.com

Fuente: Clarin.Com

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