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Castle, el policial como comedia romántica

Entrevista con Nathan Fillion, el actor que compone en la serie -que vuelve esta semana, por AXN- al escritor de best sellers perdidamente enamorado de la detective a la que ayuda a resolver crímenes.

 
LOS ANGELES.- Hacia la mitad de cada uno de los episodios de Castle, la serie de AXN que pasado mañana, a las 22, estrenará su tercera temporada, alguien se preguntará quién es el asesino y hacia el final del capítulo la incógnita tendrá una respuesta. 

Para lo que no hay contestación todavía -y puede que no la haya en mucho tiempo- es para el interrogante que diferencia este policial del resto. ¿Habrá romance entre el carismático, arrogante y encantador novelista Richard Castle y la estructurada y capaz policía Kate Beckett? 

Por ahora nadie lo sabe, ni siquiera el elenco de la serie reunido en el decorado del programa para charlar con un grupo de periodistas de todo el mundo. 

Pero eso no quiere decir que cada uno de ellos no tenga una opinión firme respecto de ese elemento que fascina a los televidentes. 

Como el noviazgo intermitente entre Ross y Rachel en Friends, la posibilidad de que algo pase entre la detective de la policía de Nueva York y el autor de best sellers se transformó en el centro sentimental e hilo conductor de la trama.

"Castle es un hombre muy simple, con deseos y necesidades simples. Y creo que en esta relación las cosas podrían ser más complicadas de lo que a él le gustaría. Todo siempre le resultó muy fácil de conseguir en su vida y finalmente tiene a una mujer enfrente que representa un desafío. Ella tiene autoridad, es capaz y más inteligente que él en muchos sentidos. No está acostumbrado a que las cosas sean así, y aunque ella le gusta mucho no sabe muy bien qué hacer con eso", dice Nathan Fillion, un actor que hasta que Richard Castle llegó a su vida solía participar de ficciones que no le hacían justicia a su talento. 

Por eso se entiende que después de unas cuantas decepciones -¿alguien comprendió por qué no funcionó la muy buena Firefly? ahora que encontró la serie perfecta para él no quiera arriesgarse a arruinarla.

"Si el desafío y las complicaciones desaparecieran, ¿desaparecería también algo de la magia del programa?", se pregunta el actor, que ante la duda prefiere decirle no al posible romance entre su personaje y la bella policía que cuando empezó la serie no veía la hora de sacárselo de encima y en los nuevos capítulos lo extraña cuando no está y lo cela todo el tiempo.

Como nada silenciosos testigos de las idas y venidas de los personajes centrales están, por el lado de Beckett, sus amigos y colegas en el precinto 12 de Manhattan -versionado dentro de un estudio a pocos kilómetros de Hollywood-, Javier Esposito (Jon Huertas), Kevin Ryan (Seamus Dever), el capitán Roy Montgomery (Rubén Santiago-Hudson) y la forense Lanie Parish (Tamala Jones). 

Por el lado de Castle, quienes le prestan oídos y a veces consejos son Martha (Susan Sullivan), su excéntrica mamá, y Alexis (Molly Quinn), la hija adolescente que sin esfuerzo logra ser más madura que la abuela y el padre juntos. 

Claro que en el camino de armar un coro griego que comentara/opinara sobre la relación de los protagonistas, los creadores de Castle construyeron unos personajes secundarios que bien podrían tener sus propias series. Al menos eso es lo que opinan, entre risas, Huertas y Dever.

"Este programa está repleto de posibilidades en lo que respecta al proceso de crecimiento de nuestros personajes. Espero que podamos explorar eso", dice Dever, y junto a Huertas asegura, en broma, que en realidad son sus personajes los que resuelven todos los crímenes. Claro que pronto se pone serio para defender su posición respecto del tema Castle/Beckett. 

El está por el sí, mientras que su colega y compañero es un férreo defensor del no.

"Preferiría que no se convirtieran en pareja. Si tienen un romance de una noche, todo bien. Incluso puede ser buen material para que los personajes Ryan y Esposito usen en contra de ellos. Creo que podría ser muy gracioso de ver, pero que sean novios no me parece", dice Huertas, cual hermano cuida , mientras Dever prepara los argumentos para su voto afirmativo.

La maldición de la luna

"La gente habla todo el tiempo de la maldición de Luz de luna y piensa que el hecho de que los personajes centrales de aquella serie -Bruce Willis y Cybill Shepard- tuvieran un romance la arruinó. Y que lo mismo podría pasar con nosotros. Pero lo que no recuerdan es que justo en el medio de Luz de luna hubo una huelga de guionistas que complicó mucho a la TV de ficción de la época. Así que me parece muy factible mostrar una relación en la que estas dos personas que están enamoradas también trabajan juntas. No lo escuchen a él, no lo miren a él", casi grita Dever, un romántico empedernido, frente al cinismo de Huertas, que rezonga a su lado.

Desde los primeros capítulos de la serie, las comparaciones con la recordada Luz de luna fueron inevitables. Ambas ficciones tienen un protagonista masculino carismático -el David Addison de Willis sigue siendo uno de los mejores personajes de la historia de la TV- y una bella heroína, en esta caso interpretada por Stana Katic (en aquél por Shepard), además de compartir una fórmula que combina elementos del policial con algunas cucharadas de comedia romántica en ciernes. Un relato más bien clásico que se apoya en la suposición de que los opuestos se atraen y que, en el fondo, los que se pelean se aman. Aunque nunca lleguen a decírselo en la cara. Al menos eso es lo que espera Fillion.

"En ese punto, Stana y yo no estamos de acuerdo. Ella piensa que una vez concretado el romance la relación podría tener otros puntos de interés para seguir siendo divertida y que todo saldría bien. Yo, por el contrario, creo que cuando lográs construir una tensión como la que existe entre los personajes debés mantener a la audiencia enganchada. Y si lo hacés, si arreglás todo entre los protagonistas y le das a todo el mundo lo que quiere, se libera esa tensión. Y ahí es cuando la gente dice «ok, está hecho, cambiemos de canal»", concluye el actor, que de todos modos por ahora no tiene que preocuparse demasiado por la fidelidad de su audiencia.

Es que ni los que apuestan por juntar a Castle y Beckett ni los que insisten en mantenerlos separados se quieren perder un minuto del tiempo que la (tal vez) pareja comparte en pantalla.

ESTRENOS Y REGRESOS

Desde esta noche, la programación de AXN comienza oficialmente el nuevo año. 

Además del regreso de la nueva temporada de Castle, hoy, a las 21 y a las 22, respectivamente, vuelven CSI y Criminal Minds. 

Mañana, a las 21, será el turno de Covert Affairs, un relato de espías con un fuerte personaje central al estilo de Alias que interpreta Piper Perabo. 

Pasado mañana, a las 21, Horatio Caine (David Caruso) volverá a hacer de las suyas en la novena temporada de CSI Miami, mientras que las aventuras de los forenses neoyorquinos (CSI NY)regresarán el jueves en el mismo horario. 

A las 22 debutará el policial Detroit 1-8-7, protagonizado por Michael Imperioli, y para cerrar la semana de regresos y estrenos llegan el domingo las nuevas temporadas de Breaking Bad y Damages, a las 20 y 21, respectivamente.

Por Natalia Trzenko Enviada especial.

Fuente: LaNacion.Com 

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