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El próximo domingo, el mundo entero contemplará el gran circo de Hollywood

El canal ABC cobrará 1,7 millones de dólares los 30 segundos de publicidad.


Vaya a saber por qué extraño motivo, mucha gente tiene un especial apego por las entregas de premios televisadas (sean los Martín Fierro, sean los Oscar), los números del rating sirven para ratificar esa tendencia. Sí se sabe porque los canales de televisión y los productores de estas ceremonias las llevan a cabo. 

El próximo domingo, el mundo entero asistirá a una nueva entrega de los premio Oscar, la número 83 para ser más exactos y en ese contexto, el canal ABC -quien se encarga de la transmisión en EE.UU, en nuestro país podrá verse por TNT- cobrará 1,7 millones de dólares por cada aviso publicitario de 30 segundos que se emita durante la ceremonia, ante tamaña facturación quizás encontremos el verdadero motivo por el cual la entrega sobrepasa las 3 horas de duración.

El público argentino suele seguir el evento con especial atención aún cuando no haya involucrados artistas argentinos, cuando eso ocurre como en la edición 82º en la que participó Juan José Campanella con El secreto de sus ojos (a la postre ganador del galardón a mejor película extranjera) los números mejoran. Este año, no tendremos representantes. Y cuando esto ocurre, muchas veces se debe a que la Academia norteamericana decide seleccionar títulos de otros países o como generalmente ocurre, porque la Academia Argentina, la responsable de seleccionar el film para la preselección, escoge mal y sin dudas eso fue lo que ocurrió con Carancho de Pablo Trapero, y no porque el trabajo del director de Mundo Grúa en el que trabaja Ricardo Darín sea malo, sino porque poco tiene para aportarle a los usos y costumbres del buen americano. Sin dudas que El hombre de al lado, de la dupla Cohn-Duprat hubiese sido más apropiada. Pero esa es apenas una suposición.
 
Dinero y dinero. TNT será la señal que transmitirá el evento para toda América Latina y desde la 21, los espectadores podrán asistir al desfile de famosos, la célebre "alfombra roja" que tendrá como entrevistadores a Axel Kuschevatzky y la conductora mexicana Liza Echeverría. Los Oscar son como el juego de las estrellas de la NBA o como la propia liga de básquet norteamericana, un gran espectáculo, que factura millones, por ende se trata de un gran negocio. 

Y es ése el termómetro por el que se mueven, así se explica que los nuevos presentadores sean James Franco y Anne Hathaway, a decir de los dueños del circo, ellos "personifican la nueva generación de iconos de Hollywood: frescos, apasionantes y con mucho talento. Esperamos crear una ceremonia  que muestre el ingenio de ambos y entretenga al mundo". 

¿Marketing? Claro está y números. De hecho cuando el año pasado aparecieron sobre el escenario las estrellas juveniles de Disney (Miley Cyrus, Zack Efron) y de la saga Crepúsculo (Taylor Lautner, Kristen Stewart) el rating orilló los 41.3 millones de espectadores en EE.UU, la mejor cifra conseguida por la ceremonia en los últimos cinco años.

Primera vez.  
 
Y si algo busca la Academia (además de facturar) es innovar desde lo formal (casi nunca desde la premiación). Así por primera vez en la historia de los galardones un hombre y una mujer conducirán el evento. Con la particularidad de que James Franco puede convertirse en el primer presentador en levantar una estatuilla como Mejor actor por su papel en 127 horas. En este punto vale la pena recordar aquel momento que protagonizó Norma Aleandro cuando a principios de los '80 le tocó leer cómo la película en la que trabajaba (La historia oficial) se llevaba un Oscar.

Pero nada es gratuito y la selección de estos jóvenes presentadores levantó numerosas críticas, al respecto Franco argumentó durante el tradicional almuerzo de los candidatos: "Cuando se dio a conocer que Anne y yo seríamos los presentadores hubo reacciones que criticaron a la Academia por querer atraer a la juventud. ¿Es eso malo? Queremos atraer a nueva cosecha de espectadores, pero sin duda el show tratará de apreciar la historia de esta industria".

Hasta el momento confirmaron su presencia sobre el escenario Tom Hanks, Nicole Kidman, Reese Witherspoon, Jude Law, Annette Bening, Cate Blanchett, Hugh Jackman y Robert Downey Jr., y trascendió que la Academia rendirá homenaje a la historia de los premios al hacer entrega de algunos de los galardones mientras se emiten pequeños tributos a películas clásicas y momentos imborrables de galas pasadas. "Tenemos unas transiciones sobre el escenario enormemente complicadas que usaremos para contar algunos de los momentos más brillantes de la historia del cine y de los Óscar", explicó uno de los productores.


Poco y nada debería importarle esta ceremonia a un espectador argentino, pero sin embargo, año a año el rating se mantiene y la gente apuesta por sus favoritos. El circo está en marcha y la máquina de facturar al rojo vivo.

Fuentes: Diagonales/ElArgentino.Com
Foto: Archivo

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